Cáncer
infantil


¿Qué es el cáncer infantil?
El cáncer es una de las principales causas de muerte en niños y adolescentes. La probabilidad de que un niño sobreviva al cáncer varía según el país en el que viva: en los países de altos ingresos, más del 80% de los niños afectados sobreviven, mientras que en muchos países de ingresos bajos o medianos, la tasa de curación es inferior al 30%
Las tasas de supervivencia más bajas en los países con menos recursos pueden explicarse por factores como diagnósticos tardíos, dificultades para realizar diagnósticos precisos, falta de acceso a tratamientos, incumplimiento de los protocolos terapéuticos, muertes por efectos secundarios de los medicamentos y recaídas evitables.

Tipos de cáncer más comunes en los niños
Los tipos de cáncer más frecuentes en niños de 0 a 15 años son las leucemias, los tumores del sistema nervioso central y los linfomas.
Leucemia
La leucemia es un cáncer que afecta a las células sanguíneas, originándose en la médula ósea, el lugar donde se producen los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. En la leucemia, la médula ósea genera una gran cantidad de células anormales, principalmente glóbulos blancos, que se acumulan y desplazan a las células sanas.
Cáncer cerebral
Los tumores del sistema nervioso central (SNC), incluidos los cerebrales infantiles, son malignos y se forman en el cerebro o en estructuras cercanas. Ocurren cuando las células presentan mutaciones en su ADN, lo que provoca que crezcan de manera descontrolada y sobrevivan más tiempo del debido, formando masas de células anormales conocidas como tumores.
Linfoma
El linfoma es un cáncer que se inicia en el sistema linfático, una red de órganos y vasos encargados de transportar la linfa, un líquido claro que desempeña un papel crucial en el sistema inmunológico del cuerpo. En el linfoma, las células del sistema linfático (linfocitos) se vuelven anormales, crecen de forma descontrolada y afectan el funcionamiento adecuado del sistema inmunitario.

Causas y factores de riesgo
A diferencia de los adultos, donde factores ambientales y de estilo de vida juegan un papel importante, las causas del cáncer infantil aún no están completamente claras. La mayoría de los casos en niños no se deben a factores externos, y solo un pequeño porcentaje de los cánceres infantiles (aproximadamente el 5%) está relacionado con mutaciones genéticas heredadas de los padres.
Aunque no se comprende completamente lo que causa el cáncer en los niños, se sabe que algunas infecciones crónicas, como las provocadas por el VIH, el virus de Epstein-Barr o el parásito del paludismo, son factores de riesgo. Estos factores son particularmente relevantes en países de ingresos bajos o medianos. También existen infecciones que pueden aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer en la edad adulta, como el cáncer hepático o el cáncer cervicouterino. Por ello, es importante vacunar a los niños (contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano) y aplicar medidas como la detección precoz o el tratamiento de infecciones crónicas que podrían derivar en cáncer.
Aunque se estima que alrededor del 10% de los niños con cáncer tienen una predisposición genética, aún se requiere más investigación para entender completamente los factores que contribuyen a la aparición de cáncer en la infancia.

Detección temprana y síntomas
Dado que no es posible prevenir el cáncer infantil, la estrategia más efectiva para mejorar el pronóstico es el diagnóstico precoz y correcto, seguido de un tratamiento adecuado y medidas de apoyo personalizadas.
Diagnóstico precoz:
Detectar el cáncer en etapas tempranas aumenta las posibilidades de éxito del tratamiento, mejora la supervivencia, reduce el sufrimiento y puede hacer que el tratamiento sea menos intensivo y costoso. Para lograrlo, es clave identificar los síntomas a tiempo y establecer un diagnóstico adecuado, ya que cada tipo de cáncer requiere un enfoque terapéutico específico (cirugía, radioterapia, quimioterapia).
El diagnóstico precoz se basa en tres componentes esenciales:
Conocimiento de los síntomas por parte de familias y profesionales de atención primaria.
Evaluación clínica precisa y puntual, así como determinar el estadio del cáncer.
Inicio rápido del tratamiento.
El diagnóstico temprano es crucial para mejorar la supervivencia y se ha implementado con éxito en muchos países a través de programas que involucran al gobierno, organizaciones civiles, ONGs y asociaciones de padres.
Síntomas:
Síntomas más comunes (suelen ser variados e inespecíficos, dependiendo del órgano y la localización afectados)
Fiebre
Pérdida de peso
Dolor óseo persistente o de intensidad creciente, que interrumpe el sueño o dificulta la caminata.
Cefalea matinal, progresiva y recurrente, que interrumpe el sueño, acompañada de signos neurológicos como inestabilidad, cambios de personalidad o trastornos del lenguaje.
Sospecha de compromiso neurológico, debilidad, sensibilidad alterada y dolor irradiado.
Adenopatías o palpación de ganglios linfáticos.
Masas tumorales en cualquier parte del cuerpo.
Alteraciones oculares.

Tratamientos
Cirugía
Se utiliza para extirpar el tumor y parte del tejido sano circundante, excepto en el caso de la leucemia. El tipo de cirugía depende de la ubicación del tumor.
Radioterapia
Utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Puede combinarse con otros tratamientos como cirugía o quimioterapia, o usarse sola para tratar síntomas de metástasis.
Quimioterapia
Medicamentos que se administran por vía intravenosa o oral para destruir células cancerosas en todo el cuerpo. Se administra en ciclos con descansos entre ellos.
Trasplante de células madre
Se usan dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir la médula ósea y luego se reponen con células madre para restaurar la producción sanguínea.
Medicamentos de terapia dirigida
Focalizan cambios específicos en las células cancerosas, afectando menos a las células normales. Pueden combinarse con quimioterapia.
Medicamentos de inmunoterapia
Fortalecen el sistema inmunológico para combatir el cáncer. Se administran por vía intravenosa.
Datos importantes en Chile
El cáncer infantil en Chile es una de las principales causas de muerte en niños, niñas y adolescentes. En 2022, se registraron entre 450 y 540 nuevos casos de cáncer en niños menores de 15 años. Se trata también de la segunda causa de muerte en niños de 5 a 14 años.
La Leucemia es el tipo de cáncer más frecuente en niños menores de 15 años.
La Leucemia linfoblástica aguda es la más frecuente de las leucemias.
La supervivencia a 5 años del cáncer infantil en Chile alcanzó el 78,4% en 2023.
El cáncer infantil es más frecuente en varones.
El MINSAL cuenta con el Programa Nacional de Cáncer Infantil (PINDA)
